Sábado, Agosto 30, 2014

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Todavía me persigue True Detective, esa maravilla cinematográfica en ocho episodios 1, las hipnóticas imágenes de ese fin del mundo que es Louisiana, las tremendas interpretaciones de esos McConaughey y Harrelson tocados aquí por Melpómene.

Pero, sobre todo, ese sentido de la épica que nos remite a una de las intocables cumbres de este arte, a Ethan Edwards y Martin Pawley recorriendo la desolación durante años y años. Dos hombres entregados a una misión, viajando en soledad mientras los años pasan, mientras su vida desaparece y se convierte simplemente en la causa, sin saber ni importar si habrá algo después, si habrá sitio para ti en el mundo cuando todo termine porque las vidas de los demás avanzan mientras te quedas atrás, buscando, luchando2.

Es, otra vez, el taimado Odiseo y Telémaco batallando por volver al hogar, por rehacer el orden en el mundo, por regresar al (¡ay, las obsesiones que nunca se van!3 ) Reino Perdido.

Es, como Cohle cuenta a Hart al final4, parte de la historia más antigua de todas: la de la lucha de la Luz contra la Oscuridad.

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1. No sé bien qué dice de nuestra sociedad el que la calidad cinematográfica se haya trasladado de esa manera del cine, de una experiencia compartida, a nuestros aislados salones

2. Al final, tanto Edwards como Cohle se alejan, solos, sin saber si realmente habrá un lugar para ellos en el mundo que han, de alguna manera, salvado, mientras Pawley y Hart, que han sacrificado menos, pueden quedarse, regresar a disfrutar de lo que han ganado. Lo mismo que sucede con Frodo y Sam. Al final, las historias que se quedan, los mitos que nos enseñan a vivir, son pocos, y sólo hacemos variaciones sobre ellos.

3. Pero no puede irse: la llevamos en el color de los ojos, en cada amor, en todo lo que profundamente atormenta y desata y engaña.

4. En un homenaje al gran Alan Moore.

Sábado, Julio 5, 2014

De libros que se quedan

Un breve escrito a partir de una cadena en la que me ha enlazado rostova:

"Rules: In a text post, list ten books that have stayed with you in some way. Don’t take but a few minutes, and don’t think too hard — they don’t have to be the “right” or “great” works, just the ones that have touched you. Tag [ten] friends, including me, so I’ll see your list. Make sure you let your friends know you’ve tagged them."

Sin pensar mucho, diez libros (varios leídos en la infancia, releídos con placer de adulto, y que, definitivamente, siguen conmigo tras tantos años, y lo harán siempre) que se han quedado conmigo, por distintos motivos (a veces desconocidos), sin ningún orden en particular:

(Con una regla adicional que me he impuesto, que es que una vez añadido un libro a la lista no vale borrarlo)

Quedo ya avergonzado por todos los que he dejado fuera

Sábado, Junio 28, 2014

Jilgueros

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(El Jillguero: Carel Fabritius, 1654. Fuente: Wikipedia)

“That life - whatever else it is - is short. That fate is cruel but maybe not random. That Nature (meaning Death) always wins but that doesn’t mean we have to bow and grovel to it. That maybe even if we’re not always so glad to be here, it’s our task to immerse ourselves anyway: wade straight through it, right through the cesspool, while keeping eyes and hearts open. And in the midst of our dying, as we rise from the organic and sink back ignominiously into the organic, it is a glory and a privilege to love what Death doesn’t touch.” 

Donna Tartt, The Goldfinch

Las novelas siempre plantean preguntas. Y a veces nos dan respuestas.

En las (tres, y todas magníficas) obras de Donna Tartt las preguntas son siempre las mismas: ¿por qué es tan extraña, tan inverosímil la vida? ¿Tiene sentido? ¿Hay una razón para todo esto, un orden subyacente?

Son las mismas preguntas que siempre se hace otro de mis favoritos, Paul Auster, pero la respuesta es radicalmente distinta. En las obras de Auster la respuesta es un rotundo no. El mundo está gobernado por el azar, y puede pasar cualquier cosa, en cualquier momento. No hay razones, ni patrones, ni plan. La vida es una cadena de Markov.

Tartt es, en este sentido, la anti-Auster. El tema central que aparece una y otra vez es el pasado que nos persigue, como todo lo que hacemos, y lo que no hacemos, tiene consecuencias. Quizás no las esperadas, y de ahí esa a veces aparente aleatoriedad, pero hay un patrón en el universo, y si prestamos atención lo veremos.

¿Y yo? Mi opinión está en algún punto intermedio entre ambos. Definitivamente creo que hay, no sé si un plan, pero sí un patrón, y nuestras acciones siempre tienen consecuencias. Y el pasado siempre está allí. No existe tal cosa como empezar de cero. Pero también el azar, la ciega fortuna, que parece destrozar toda nuestra esperanza de que el mundo sea comprensible. O quizás no. Quizás simplemente no sabemos apreciar los hilos más ocultos del patrón que todo lo guía. Ya no lo sé.

Martes, Abril 29, 2014

Dos apuntes sobre Juliano

I

Leo de la “Historia de la Decadencia y Caída del Imperio Romano”, de Gibbon, como Juliano fue aclamado emperador (al principio, como tantos otros, contra su voluntad: el que te tendieran la púrpura no tenía marcha atrás, era el triunfo o la muerte) en las calles de París, ese mismo París que tantos otros emperadores vería en los siguientes siglos.

Europa, me recuerda esta escena, no es ese sueño de señores feudales y cruzados que los bárbaros construyeron sobre las ruinas de Roma, jugando con sus castillos sobre las ruinas del mundo clásico. En algún momento nos han convencido de que somos la periferia, que los verdaderos europeos están en Berlín o Copenhague, pero Europa, muchos siglos antes de que Berlín existiera era Roma y Atenas. Y Marsella, Córdoba, Siracusa. Y también Antioquía, Damasco, Alejandría, Leptis Magna.

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(Imagen: “Juliano el Apóstata presidiendo una conferencia de sectarios”. Edward Armitage, 1875)

II

Con Juliano, atravesado por una lanza en la lejana Persia, en una batalla innecesaria, llevado por una hybris indigna de su figura de rey filósofo (muy poco antes había recibido una oferta de rendición de los persas que rechazó, intentando seguir el camino de Alejandro), muere la última esperanza del mundo clásico. Después todos los resortes del poder serían usurpador por una religión oriental que ya comenzaba a ser corrompida por ese mismo poder. El Imperio duraría mil años más, pero el mundo que lo había creado agonizaba. 

Viernes, Febrero 28, 2014

Las películas del 2013

Se acercan los Oscar, pero, en mi opinión, ninguna de las dos películas realmente memorables del 2013 está en inglés (y no es lo habitual en mí, siempre deslumbrado por lo que quiera que hagan Spielberg, Allen o los Cohen)

Martes, Febrero 11, 2014

Bailando en Ford Apache

Shirley Temple, fallecida hoy, la recuerdo sobre todo bailando en Fort Apache, en una de esas escenas perfectas que Ford sabía rodar, sonriendo, marcando el compás de la música con la mano, feliz de estar cogida del brazo del padre de su prometido (ese siempre maravilloso Ward Bond).

Viernes, Febrero 7, 2014

Mis 25 de Dylan

(en respuesta a este post, de Elise Plain. Pocas canciones coinciden, lo cual es normal. Con Dylan puedes hacer muchas listas de 25 sin que se te acaben las canciones extraordinarias)

A Hard Rain’s A-Gonna Fall (The Freewheelin’ Bob Dylan, 1963)

Blowin’ In The Wind (The Freewheelin’ Bob Dylan, 1963)

Don’t Think Twice, It’s All Right (The Freewheelin’ Bob Dylan, 1963)

Girl From The North Country (The Freewheelin’ Bob Dylan, 1963)

It Ain’t Me, Babe (Another Side Of Bob Dylan, 1964)

My Back Pages (Another Side Of Bob Dylan, 1964)

One Too Many Mornings (The Times They Are A-Changin’, 1964)

The Times They Are A-Changin’ (The Times They Are A-Changin’, 1964)

When The Ship Comes In (The Times They Are A-Changin’, 1964)

Mr. Tambourine Man (Bringing It All Back Home, 1965)

Sad-Eyed Lady Of The Lowlands (Blonde On Blonde, 1966)

Stuck Inside Of Mobile With The Memphis Blues Again (Blonde On Blonde, 1966)

All Along The Watchtower (John Wesley Harding, 1967)

I Shall be released (1967)

If Not For You (New Morning, 1970)

Lily, Rosemary And The Jack Of Hearts (Blood On The Tracks, 1975)

Simple Twist Of Fate (Blood On The Tracks, 1975)

Tangled Up In Blue (Blood On The Tracks, 1975)

You’re Gonna Make Me Lonesome When You Go (Blood On The Tracks, 1975)

Idiot Wind (Blood On The Tracks, 1975)

This Wheel’s On Fire (The Basement Tapes, 1975)

Hurricane (Desire, 1976)

No Time To Think (Street-Legal, 1978)

Changing Of The Guards (Street-Legal, 1978)

Mississippi (Love And Theft, 2001)

Sábado, Enero 18, 2014
Los libros que no leemos están llenos de advertencias; nunca las conoceremos, o llegarán demasiado tarde. Javier Marías, “Lo que dijo el mayordomo” (relato)
Sábado, Diciembre 7, 2013

Mandela

De Mandela no podemos llorar su muerte (¿cómo lamentarse por quien muere a los noventa y seis años?). Quizás sí esa vida casi no vivida, veintisiete años en prisión, y tantos dedicados más a su país, a la Humanidad entera, a cumplir esa dura labor que sólo él parecía capacitado para realizar, traer una paz que parecía imposible, cumplir su papel de leyenda viva, inspirarnos a todos.

Por lo que más pena siento es por nosotros, por este mundo de drones y fronteras con cuchillas, que quedamos huérfanos, sin nadie como él. Y nos hace tanta falta.

Sábado, Noviembre 23, 2013
The narrow policy of preserving, without any foreign mixture, the pure blood of the ancient citizens, had checked the fortune, and hastened the ruin, of Athens and Sparta. The aspiring genius of Rome sacrificed vanity to ambition, and deemed it more prudent, as well as honorable, to adopt virtue and merit for her own wheresoever they were found, among slaves or strangers, enemies or barbarians. Edward GibbonThe History of the Decline and Fall of the Roman Empire, 1776