De política, quejas e indiferencia

Son unos cuantos los correos reenviados, feeds compartidos, comentarios en Facebook, que he tenido que leer estos días incitando a no votar, o a votar en blanco, quejándose de que todos los políticos son unos corruptos, que todos los partidos son iguales.

Yo no lo creo. Sé que los cambios que querría para la sociedad son demasiado grandes para poder realizarlos con una revolución, así que, de momento, voto, y, pese a que discrepe en muchos aspectos, tengo ahora mismo un gobierno por el que me siento representado. Y creo firmemente que la mayoría de los políticos, equivocados o no, sí son honrados. Y, sobre todo, sé con certeza que hay enormes diferencias entre unos partidos y otros. ¿Cómo puede realmente creer algiuen que haya pasado los últimos trece años en España que todos los partidos son iguales? Sin pararse siquiera a valorar cuál es mejor o peor, muy ciego hay que estar para no ver inmensas diferencias. Muy ciego, o muy indiferente a todo.

Quienes de verdad creen eso, que todos nos van a engañar, que votes a quien votes va a ir mal, ¿por qué no están en la calle? ¿por qué se limitan a lloriquear en blogs y en el facebook? ¿por qué no están sitiando ahora mismo el Parlamento y la Moncloa? Si todo va tan mal, ¿dónde está nuestra revolución, dónde nuestro mayo?

La sensación que tengo es la de pertenecer a una generación cuyos únicos sueños son un piso en una urbanización con pista de pádel, y el que les dejen bajarse películas gratis por internet. Y es muy triste.

Hace un año, estas palabras se clavaban en mi alma. Fue de lo último que escuché aquel día, cuando decidí que necesitaba ver una película lo bastante poderosa como para no pensar en nada más, antes de romperme, de llorar.

Ayer las recordé. Eso, y mucho más.

No quiero escribir.


We die, we die rich with lovers and tribes, tastes we have swallowed . . .bodies we have entered and swum up like rivers, fears we have hidden in like this wretched cave. I want this marked on my body. We are the real countries, not the boundaries drawn on maps with the names of powerful men. I know you will come and carry me out into the palace of winds. That’s all I’ve wanted–to walk in such a place with you, with friends, an earth without maps. …The lamp’s gone out, and I’m writing in the darkness.

de El Paciente Inglés