El Lupercal

Gruta del Lupercal

Creen que bajo las ruinas del palacio de Agusto han encontrado el Lupercal, donde la Loba amamantó a Romulo y Remo. Hasta allí, todos los 15 de febrero, llegaban corriendo, desnudos, azotando a los espectadores, los luperci (ahora, olvidado Fauno Luperco, mandamos postales con corazones y regalamos flores). Allí fue donde Marco Antonio ofreció a César la corona de laurel, que este rechazaría, exactamente un mes antes de su asesinato.

Si realmente es el Lupercal, quizás sea el lugar más sagrado de Roma. En esa cueva comienza la historia de Europa, o, la menos, uno de sus comienzos.

‘Mythical Roman cave’ unearthed

Meditaciones

No vivas como si fueras a vivir diez mil años. Tu destino está pendiendo. Mientras estés vivo, mientras es posible, hazte bueno.

de Marco Aurelio, Meditaciones

Desde que leí las Meditaciones me he sentido limpio, capaz de conseguir, o esforzarme realmente, por esa vida recta, sencilla, verdadera, de la que el emperador habla. Con esa certeza de que mi rectitud sólo depende de mí.

Creo que, por primera vez, un filósofo me ha enseñado algo sobre cómo vivir, y Marco Aurelio, con esa sencillez, con esa grandeza de espíritu, se ha convertido para mí en el mejor ejemplo de virtud, de qué significa realmente καλὸς κἀγαθός.

Marco Aurelio

Pasamos el fin de semana en Roma, en la ciudad más bella que jamás he visitado, en lo que estoy convencido que es el país más bello del mundo.

Y los gatitos viven felices entre las ruinas de un Imperio, de un mundo, que ya no existe salvo en nuestros recuerdos, mirándote a veces cuando te acercas. Es su casa, su hogar.