3rd January 2009, 03:51 pm
Una tarde volvía andando a casa por la calle, cuando de pronto surgió en ella una sensación de júbilo, una inexplicable y desbordante alegría. Era como si el universo entero se precipitara en su interior, me dijo, y en aquel instante comprendió que todas las cosas estaban conectadas entre sí, que todo el mundo estaba mutuamente relacionado, y esa fuerza vinculante, ese poder que mantenía todo y a todos unidos, era Dios. Y esa era la única palabra que podía pensar. Dios. No un Dios judío o cristiano, no el Dios de las religiones, sino Dios como la presencia que anima cualquier vida.
Paul Auster, Un Hombre en la Oscuridad
16th September 2008, 11:44 am
Dorothea Lange (1895 – 1965) fue una fotógrafa estadounidense que dedicó su carrera a mostrar a los perdedores de la sociedad: primero a las víctimas de la Gran Depresión, trabajando para ese breve experimento socialista que fue la Farm Scurity Administration, y más adelante a los japoneses de Estados Unidos, llevados a campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.
Madre Emigrante (1936) es su foto más famosa, el retrato de Florence Owens Thompson y sus hijos, unos de los muchos miles de emigrantes que tuvieron que dejar Oklahoma durante la Gran Depresión.

Niños jurando lealtad a la bandera americana en un colegio público de San Francisco, en abril de 1942. Muy poco después, los japoneses serían internados en campos de concentración hasta el fin de la guerra.

Más fotos de Dorothea Lange
17th February 2005, 12:23 pm
El 16 de julio de 1945 se produjo en Alamogordo la primera explosión nuclear. Oppenheimer diría más tarde que recordó un verso del Bhagavad Gita:
I am become death, the destroyer of worlds.
La estrofa (shaloka: hoy he aprendido esa palabra) completa es:
The Blessed Lord said: Time I am, destroyer of the worlds, and I have come to engage all people. With the exception of you, all the soldiers here on both sides will be slain.
que en sánscrito es:
kālosmi lokakṣayakṛt pravṛddho
lokān samāhartum iha pravṛttaḥ
ṛtepi tvāṃ na bhaviṣyanti sarve
yevasthitāḥ pratyanīkeṣu yodhāḥ

Así, mis pensamientos viajan de un lado a otro, descontrolados, descentrados. Sólo un ancla podría impedir que se pierdan, lejos, lejos…
Pero hay un ancla, y no puedo perderme.