Viajes

De mi breve paso por Berlín recordaré la nostalgia, el echarla de menos, el desear volver a Madrid.

Recordaré la nieve, el frío. Mi paseo en solitario desde el Pergamonmuseum hasta la Puerta de Branderburgo.

(Recuerdos todos en mi mente, pues mi cámara fue robada, y todas mis fotos)

Me recordaré en Babilonia, hace veinticinco siglos, recorriendo la Avenida de las Procesiones, cruzando una y otra vez la Puerta de Ishtar, cerrando los ojos, imaginando la Ciudad, soñando con ser un viajero en el pasado, llegando una mañana de invierno a Babilonia, caminando entre los leones, cruzando la inmensa puerta azul, apabullado por su magnificiencia.

Ahora preparo un viaje no deseado, y esta noche, como buen chico corporativo, cruzaré el mar hasta Canarias.


Descender al seno de la tierra,

lejos del reino de la luz,

el golpe salvaje y el furor doloroso

son señal de un viaje feliz.

Pronto llegamos en la barca estrecha

a la ribera del cielo.

Alabada sea la noche eterna,

alabado el eterno sueño.

El día nos dio calor

y la pena larga nos marchitó.

No deseamos ya las tierras extranjeras,

queremos ir a la casa del padre.

de Novalis