Los griegos en la India

Hubo un reino griego en la India durante dos siglos, durante los que ambos pueblos se enseñaron unos a otros. Los griegos de la India aprendieron el sánscrito, la cultura hindú, su religión se fundió con la local (Menandro I llegó a convertirse al budismo). A los indios les quedó el estilo artístico grecobudista, que practicaron durante mil años. Dos de las civilizaciones más iluminadas de la historia humana fundidas en una durante siglos. Ojalá hubiera perdurado.
Me gusta imaginar cómo sería la vida de esta gente. Practicar yoga al amanecer, saludando al Sol naciente, para ir luego a rendir culto en el templo de Apolo. Discutir en el banquete por la noche sobre Platón y Buda, recitar a Homero y los Vedas.
¿Es demasiado tarde para recuperarlo? Occidente lleva mil quinientos años añorando a Grecia, y doscientos soñando con la India. Quizás no sea un sueño imposible.
A quien le cuento yo:
Nada es imposible. No sabía nada de esto. Gracias.
5 March 2009, 2:01 amRafa D:
Existe también la teoría de que Jesucristo está enterrado en Cachemira (se encontró una tumba en hebreo de un tal Joshua) y, desde luego, no se sabe muy bien qué fue de él despues de “resucitar”. Al parecer, volvió al lugar que le acogió entre sus 13 y sus 33 años (aprox.)
26 March 2009, 5:02 pmEl hecho es que la filosofía cristiana tiene bastantes elementos hinduístas y budistas no incluídos hasta la aparición de Jesús.
No tengo ni p. idea de historia; investigadlo los que sí sabeis.
Cato.the.Elder:
No fue exactamente así: no fue Jesús quien introdujo los elementos orientales en el judaísmo. Estos vienen del hecho de que el cristianismo naciera y creciera como religión en el Mediterráneo oriental, donde estos elementos estaban ya transformando tanto la religión (los misterios, el culto a Adonis, a Mithra, a Cibeles) como la filosofía (el neoplatonismo, sobre todo).
26 March 2009, 10:26 pmCreo que el cristianismo estaba destinado a ser una religión oriental, de no haberse fundido con el poder romano, y haberse convertido en la salvaguarda (y, a la vez, su veneno) de este.