De repente, el deseo de destuir.
Leía una historia de Europa en el siglo XIX, y llegó la Revolución Industrial. Europa se lleno de máquinas, vías de tren. Ciudades superpobladas. Niños trabajando catorce horas al día en fábricas. El cielo negro por el humo del carbón. Y bancos, y acciones, el nacimiento del capitalismo.
Y sentí la necesidad de destruir todo eso. De volver a un mundo de caminos, bosques, caballos, manuscritos, mármol. No sé si mejor, pero más puro, más bello.
En lugar de eso, seguí leyendo, sentado en el autobús, y llegué a la torre negra, a servir a la máquina, a alimentar la caldera del capitalismo con factorizaciones de Cholesky. A, en un descanso, teclear en una máquina para escribir esto.
anag:
vaya
28 December 2005, 5:18 pmBLACK STAR:
HOLA, ESO ES INEVITABLE, AL PARECER SOLO CAMBIO LA APARIENCIA PERO LA ESCENCIA ES LA MISMA, AVECES PEINSO QUE ES MAS CRUEL QUE EN SUS INICIOS…
SOLO VINE A DESEARTE UN FELIZ 2006, QUE ESTE LLENO DE COSAS LINDAS Y DE MUCHAS BENDICIONES, UN BESO.
29 December 2005, 10:53 am