Así, contra toda esperanza, regresé a la ciencia.
Y en estos días, dentro de una torre de cristal negro, camuflado con ese absurdo disfraz del traje y la corbata, leo ilusionado sobre procesos de Markov y movimientos brownianos. Paso mi tiempo allí escondido, leyendo, recordando, haciendo cálculos y demostraciones.
Y mis cuatro años de unix y aeropuertos, [...]